sábado, 4 de agosto de 2012

EL SEÑOR ESCUCHA NUESTRO CLAMOR


EL SEÑOR ESCUCHA NUESTRO CLAMOR
Si para gratitud algo no debo olvidar de mi pasado es de donde El me saco, cuando a EL clame
SALMO 18:16 Extendió la mano desde lo alto y me tomó; me sacó de las muchas aguas.
SALMOS 40:2 Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.
Mirar lo que dice Pablo a los Efesios, recordándole lo que eran y lo que ahora son, gracias a que se arrepintieron y clamaron.
EFESIOS. 2:1-3 Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Lo mismo que los Efesios y otros muchos que como bien dice su palabra clamaron y El les escucho por ejemplo Jonás.
JONÁS 2:2-3  En mi angustia clamé al SEÑOR, y El me respondió. Desde el seno del Seol pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz; pues me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares, y la corriente me envolvió; todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí.

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